Muros de arena...

Esse Imaginaria



Como un diablo me hablas,
 como el leviatán y su cercano eco, 
y como a la maldad misma atiendo
a tu boca osada, serpiente de plata. 


Yeny K.




Como el ocaso oscuro, sigiloso marchas,
 entre los rojos lamentos del día herido de muerte, 
despedida eterna, tal ocaso el adiós mismo muerdes 
y mi anochecer de azahar, injusto raptas.

Y regresas, samael, 
como el reincidente deseo regresa una vez colmado,
 cargado de rabia por la contemplación
 de la honesta ignorancia del mundo
 desconociendo tu corazón impuro y desechado.

Mas yo te acojo, mi amado bael,
 y beso tus ojos profundos y oscuros
 con los labios de mirada arriesgada
 despeñada en los tuyos... 

Sé que en tus brazos estoy segura,
 ya sólo las ascuas del averno me deslumbran,
 porque derruir no sabes mis muros de arena,
 cal y arcilla muda.

Guerra en tus pupilas, 
contienda en tu mirada, 
la sangre pugna en tus venas 
por ver la del mundo entera
 derramada... 

Mi astarot incauto, 
de nuevo hoy yerras; 
engendro inmundo y bello, 
hoy amas. 
No hubo noche sin su alba bella,
 ni existe guerra sin baldía derrota, 
cansada y lenta.
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