El derroche

El prado de Proserpina



Día a día, 
noche a noche..
Se pasa la vida, 
y sella el broche.

Planes hice, 
ilusiones forjé,
amores maldije
y vivir olvidé.


Día a día, noche a noche,
 derrochando caricias, 
urdiendo malicias,
 sobrevolando amores.

Y al cabo del viaje, 
y al otro lado del puente 
ya sin retroceso ni condiciones, 
mirar atrás ya no sirve
 más que para el objeto 
del propio reproche.

Y el espejo devuelve la imagen 
nítida y clara de las ilusiones, 
y se guarda el muy brujo
  segundos pasados
 de los que ya 
no dispones.

Alforjas vacías mañana, 
y hoy, mil ilusiones.
Mañana, polvo en la orilla
que ahora son dones.


Late hoy, 
pequeño soñador,
y palpita hoy
 que aún eres hombre.


Poema publicado en  la V Antología de Poesía libre Mablaz